Recordando la documenta 14: Atenas

En los alrededores de la historia

Jota Mombaça se trasladó a Atenas para observar los múltiples eventos que rodearon la pasada documenta 14 (2017). Uno de ellos fue una muestra organizada por “Artists at Risk”.

La primera es Wonderland (País de las Maravillas) (2016), de Erkan Özgen, un breve video de un niño sordo llamado Muhammed que habla sobre escenas necropolíticas de la guerra civil siria, de la que fue testigo en Kobane, la pequeña ciudad del norte de Siria donde vivía con su familia. Sin la capacidad de oír o hablar, Muhammed narra los horrores vividos de un modo que rompe la política de la voz definida por el régimen histórico dominante. Dado que en este caso la historia concreta de violencia es dicha a través de un lenguaje performativo que lleva el cuerpo entero del niño a la escena de escritura histórica, la obra llega hasta el mismo límite de la expresividad a fin de admitir la mediación que hace Muhammed de la historia como un procedimiento archivístico que desafía radicalmente la noción misma de archivo.

La segunda obra es 9 Days From My Window in Aleppo (9 días desde mi ventana en Alepo) (2012) de Issa Touma. Una de las primeras frases que dice la voz de Touma en la película es “Hoy es el primer día de guerra en mi calle”. Y después, del día 1 al día 9, con su cámara, el artista da testimonio de los sucesos de guerra desde su ventana, captando el movimiento de las fuerzas armadas de la resistencia, el proceso de montaje y desmontaje de un improvisado puesto de control, el movimiento fugitivo de algunos vecinos, la insistente permanencia de otros… La película se presenta como un alegato muy literal y visualmente crudo sobre cómo la guerra inscribe su violencia en la vida diaria de cierta comunidad o grupo de gente, pero al mismo tiempo incorpora esa cotidianidad dentro de sus propios límites, como se ilustra en la última frase dicha por Touma. “Esto seguirá mucho tiempo”. Y después: “No quiero seguir filmando la guerra”.

Issa Touma – 9 Days From My Window in Aleppo. Producción: Paradox

La negativa de Issa Touma a “seguir filmando la guerra” se une –a través de la articulación curatorial de la exhibición– a la recreación parcial que hace Muhammed de sus recuerdos de la violencia, y así se crea un espacio común de opacidad en el que la escritura de la historia se convierte en algo que siempre ya está implicado en sus propias sombras; un movimiento interrumpido que consiste en la creación de grietas en las que pueden proliferar recuentos de la historia no hegemónicos. De esta forma, el Pabellón AR insinuó uno de las respuestas viables a los interrogantes que surgían en el Bote de la Historia de Documenta, pero de ningún modo prometió una historicidad universal: para sumarse a este riesgoso movimiento, es preciso saltar el bote de la historia, nadar en el mar de narrativas que fluye a su alrededor.

* Esta foto se tomó durante una de las presentaciones, cuando Nelli Kambouri estaba hablando sobre las relaciones entre los contenedores en el puerto del Pireo y la reorganización de los proyectos neoliberales en el capitalismo global.

Jota Mombaça es una bicha no binaria, nacida y criada en el nordeste de Brasil, que escribe, hace performances y realiza estudios académicos sobre las relaciones entre monstruosidad y humanidad, estudios kuir, giros descoloniales, interseccionalidad política, justicia anticolonial, redistribución de violencia, las ficciones visionarias, el fin del mundo y las tensiones entre ética, estética, arte y política en las producciones de conocimiento del sur-del-sur global. Trabajos actuales suyos son la colaboración con la Oficina de Imaginación Política (São Paulo) y la residencia artística junto con el Capacete 2017 en Documenta (Atenas/Kassel)

Traducción del inglés: Nicolás Gelormini

Explorar