Édgar Calel en cooperación con Fernando Pereira dos Santos, Sueño de Obsidiana, 2020. aprox. 13’, still de video. © Sendero Filmes. Cortesia Édgar Calel y Fernando Pereira dos Santos. Foto: Chico Bahia.
El arte de Édgar Calel, quien nació en 1987 en San Juan Comalapa, Guatemala, está atravesado por una reflexión sobre la movilidad y sobre cómo esta desata procesos de cambio en tensión con la idea de la ancestralidad, la conservación cultural y la permanencia del ser. Este interés surge de las impresiones que se llevó a temprana edad en su natal Comalapa y en sus interacciones con la cultura y las artes de su comunidad originaria: los indígenas maya kaqchikel.
A los 19 años, Calel recibió una beca para estudiar en la Escuela Nacional de Artes Plásticas y así empezó una vida itinerante, de viajes primero a Ciudad de Guatemala y luego a otros países centroamericanos. Durante sus estudios, y poco después de obtener su grado, Calel recibió premios y reconocimientos sobre todo por su obra pictórica. En 2008 fue invitado como residente al prestigioso programa Espira la Espora, en Nicaragua, y a esa experiencia le siguieron residencias en Costa Rica, Panamá, Honduras y El Salvador. En 2011, hizo su primera residencia en Belo Horizonte, Brasil, con un proyecto para establecer un puente multimedial entre Centroamérica y Brasil. En años recientes, ha sido invitado a residencias y exposiciones en diferente países latinoamericanos y europeos.