Catrileo+Carrión

Utopías Mapuches no binarias

Antonio Catrileo Araya, Constanza Catrileo Araya, Malku Catrileo Araya, Alejandra Carrión Lira y Manuel Carrión Lira, artistas de dos familias mapuche, se unieron en 2016 y desde entonces forman la Comunidad Catrileo+Carrión, dedicada a las prácticas investigativas y la creación multidisciplinar.

Tejiendo la memoria

El kimün o conocimiento mapuche asociado al telar (witral) viene de la memoria del lof (la comunidad) Catrileo. Antonio, Constanza y Malku nos han enseñado que tejer es más que algo técnico o incluso simbólico. Es realmente un proceso de recuperación política de la memoria que puede interrumpir procesos múltiples de despojo, ya que pone en tensión los discursos del mestizaje, interfiriendo la supremacía blanca que en países como Chile opera borrando cualquier rastro indígena o afrodescendiente. El proceso de aprendizaje del witral está acompañado por sueños (pewma), visiones (perimontu) y por sobre todo por la necesidad de crear comunidad. Al aprender el witral, nuestra comunidad ha recuperado conocimientos mapuche en nuestras propias familias y comunidades. Pues para nosotrxs, tejer, que es una técnica ancestral, es estar acompañadxs de otro ser, de otra temporalidad, es un acceso a comunicarse con lxs ancestrxs. Entonces, entablar conexiones a través del witral es remover la memoria de la vergüenza y omisión en los relatos familiares que buscan ocultar historias de migración, pobreza y disciminación anti-indígena. El witral nos muestra no solo la herida colonial sino que también nos regala posibilidades para imaginar cómo componer otros mundos, con otros ritmos, pesos, tensiones, colores y lógicas de programación. Porque el tejido es una programación.

Chile: nueva constitución y soberania indígena

Esperamos que exista una real transformación de las condiciones epistemológicas que articulan el Estado-nación chileno. Soñamos con que se acaben las instituciones carcelarias, la policía y las fronteras. Esperamos que la nueva constitución no solo reconozca a los pueblos indígenas como existentes y no obsoletos sino además como soberanos, autónomos y capaces de autoadministrarse. Quizás es una idea muy radical, pero en esa imaginación ponemos el amor de comunidad, ya que para nosotrxs la mejor constitución sería la que nos permita construir algo diferente. Es importante repensar Chile, pero no solo eso: también queremos pensar en la provocación de Chileyem, es decir, Chile ya se acabó; y otra cosa está por venir.

Reclamar la ancestralidad

Existe una forma de entender la indigeneidad que es muy limitada, y que queremos cuestionar y discutir con otras personas, pues la indigeneidad no necesariamente se da por el reconocimiento y leyes que fijan los Estados-naciones; no creemos que esa sea la única forma de ser indígena. Nos gustaría proponer otras vías donde sean las mismas comunidades indígenas con quienes nos hemos vinculado las que nos reconozcan y con las que podamos reclamar nuestras memorias para que no sean olvidadas. Donde nuestra agencia no tenga que mediar solamente con las políticas chilenas para decirnos si somos o no indígenas, un proceso basado en la pureza de sangre. Pues para los Estados-naciones la indigeneidad pareciera ser algo que se diluye con el tiempo y termina siendo cooptada por la identidad nacional. Somos pueblos que tenemos miles de años de existencia y la variación de la tradición es fundamental para la supervivencia. Nuestras indigeneidades están mirando y caminando hacia el siglo XXI. Hay que dejar atrás los prejuicios y estereotipos que se han hecho sobre nosotrxs.

Anna Azevedo es periodista, cineasta e investigadora de artes visuales con especialización en los procesos de reempleo de la imagen y la descolonización del arte contemporáneo.

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