En conversación con

Kolektif 2 Dimansyon: entre la necesidad de ser escuchados y la de mirarse

Para la edición impresa conjunta de C& y C&AL, Ecologías, Serine ahefa Mekoun habló con Kolektif 2 Dimansyon (K2D). En una época en que las tensiones sociales y políticas han aumentado, el grupo demuestra cómo la fotografía en Haití puede estar inmersa en acciones colectivas que brindan apoyo a la población vulnerable.

C&AL: Hay un discurso global, en su mayor parte originado en países occidentales, que se centra sobre todo en temas ambientales y en las soluciones que podrían aplicarse, pero que a la vez ignora las realidades de los países más golpeados por esos problemas. ¿Cómo definiría los temas ambientales sobre la base de el trabajo de ustedes y el punto de vista haitiano?

K2D: Haiti es un país donde una catástrofe sigue a la otra. Ha sido destruido también por la ayuda internacional, por la deuda y por los desastres naturales. Tenemos un estado corrupto que depende de la ayuda internacional y no puede proveer alimento a su pueblo. La crisis también proviene de las soluciones aportadas por Occidente. Para nosotros, eso también es parte de la crisis. Nos traen recetas ya preparadas que no encajan con nuestro modo de vida, nuestro modo de cocinar, de comer, de colaborar; están basadas en utopías occidentales de “modernización”, pero no tienen en cuenta nuestras necesidades básicas.

El Estado no está en sintonía con la población sino que sirve al imperialismo. Plantea modelos que la gente tarde o temprano rechazará porque no se reconocen a ellos mismos en esos principios. También para nosotros resultó difícil al momento de debatir nuestro trabajo. ¿Cómo se suponía que expresaríamos esa situación? Porque, en realidad, lo que decimos está dirigido tanto a las personas que tienen autoridad como a los ciudadanos comunes, pero de un modo muy diferente. Y eso también es lo que llamamos el punto de vista haitiano, el conocimiento cercano que tenemos. Como fotógrafos que conocen el modo en que la gente se expresa a sí misma, sabemos que si vamos al campo, la gente dirá cosas distintas de lo que encontramos en Puerto Príncipe. En relación con el problema de la sequía, por ejemplo, la gente lo ve a través del lente de sus creencias. Para algunos, la causa por la que no llovió en meses estaba vinculada a una maldición después del asesinato de un maestro espiritual muy conocido de cierta zona. Entonces, si uno llega con su perorata del cambio climático, no va a ir a ningún lado, porque esas palabras pertenecen a un registro discursivo diferente… Hay que oír a todos y escuchar lo que tienen para decir y a la vez compartir alternativas que estén al alcance de ellos y dejar fuera las promesas políticas que nunca se llevan a la práctica.

C&AL: ¿Por qué era importante el trabajo en la conciencia ambiental de la gente, dado que sabemos que el país ha sufrido desastres naturales desde hace décadas y ha desarrollado una comprensión muy precisa de cómo convivir con ese medio ambiente?

K2D: En Haití, en realidad, no hay conexión entre la gente del norte y la gente del sur. La información no circula. Los problemas ambientales no son algo de lo que se hable. Si ocurre un desastre, la gente habla de eso un par de días pero eso es todo. No son realmente conscientes de lo que está pasando. Entonces, nuestro trabajo fue tomar episodios de un lugar y mostrarlos en otro. La idea consistía en que las imágenes podían volver más presente esa conciencia, porque cuando la gente las ve, se vuelven más conscientes de lo que ocurrió. Siempre es complicado hablar con los afectados después de ocurrido el desastre, porque están en una situación muy complicada. Tienen cosas más urgentes en la cabeza. Por ejemplo, los que viven en la costa y han construido su pequeña choza de madera están obligados a extraer arena y venderla para obtener algo de dinero. Es mucho más importante para ellos ganar dinero y tener que comer una semana que el saber que, si siguen extrayendo arena de la vosta, el nivel del mar crecerá y el mar los tragará. Cuando hablamos con ellos dicen que sí, que ven que el mar avanza, pero lo ven más como un hecho consumado más que como una amenaza.

C&AL: ¿Por que consideran a la fotografía la mejor herramienta?

K2D: Hemos estado rodeados por bandas en la capital durante dos años. Estamos bloqueados de los dos lados. La única manera para atravesar el bloqueo y viajar al sur del país es en avión y es muy caro. El objetivo es, en verdad, llevar este trabajo a más gente. Lo cargamos en las redes sociales aunque la mayoría de la gente que queríamos que viera el trabajo ni siquiera está en esas redes. En Haití hay un montón de gente que no sabe leer, no tiene la cultura de la lectura, es decir que no tiene sentido producir textos para ellos. Por lo general, cuando viene una organización que quiere trabajar en el medio ambiente, produce textos, pero ¿para quién?Están pensados para intelectuales. De ahí la importancia de elegir la fotografía como canal, porque la escritura requiere cierto nivel de educación, y puede derivar en meras abstracciones. No tomamos fotos sólo en nuestro beneficio, sino para apoyar una causa que es más importante que nosotros.

Serine ahefa Mekoun es periodista multimedia, escritora y productora. Trabaja en Bruselas y África Occidental. Nacida entre la generación Y y la Z, se interesa por los espacios donde puede germinar un futuro diferente. Escribe sobre comunidades creativas y el modo en que éstas fomentan el cambio social en contextos poscoloniales.

Traducción: Nicolás Gelormini. 

Este artículo pertenece a la ultima edición último impresa de C& y C&AL «Ecologías». Lea la revista completa aquí.

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