Conversación con Igor Simões

Una mirada al arte de las mujeres latinoamericanas

Uno de los curadores de la Bienal del Mercosur, aplazada a causa de la pandemia actual, reconstruye la historia de la muestra y habla de cómo las nociones de arte e identidad latinoamericana fueron negociadas en cada una de sus ediciones anteriores.

C&AL: ¿Podría hablar específicamente de esta edición de la Bienal del Mercosur, cuya apertura no fue posible por la pandemia del Covid-19?

IS: Entre los focos de esta nueva edición, se destaca un mayor énfasis en el valor de la educación como agente importante de transformación social. Esto ocurrió en un momento de quiebra de algunas instituciones, de cierre de algunos sectores educativos que tenían históricamente una actuación muy importante en Porto Alegre. La bienal busca, en cierto modo, rearticular una red asociada con las instituciones educativas, pero también con el público. Para esta edición, pensar a partir del Sur fue decisivo. Debido a la inesperada pandemia del Covid-19, algunos de los artistas pasaron a ocupar el sitio web de la bienal.

C&AL: ¿Podría comentar también sobre los nombres seleccionados para esta bienal?

IS: La mayoría de los artistas seleccionados son mujeres latinoamericanas. Entre ellas, hay una presencia muy expresiva de mujeres brasileñas y, particularmente, de mujeres negras. Cabe destacar la presencia de Rosana Paulino, una de las homenajeadas y de la chilena Cecilia Vicuña. Son artistas con largas trayectorias, no siempre debidamente reconocidas en términos de la visibilidad de sus obras. Pero también hay artistas jóvenes como Priscila Rezende y Renata Felinto. Entre los hombres, está Helô Sanvoy, por ejemplo. También hay artistas indígenas que, de diferentes maneras, negocian con este tema en su producción. Creo que es importante resaltar también la presencia no binaria entre los nombres seleccionados. Hay artistas cis mujeres y hombres, artistas gays, artistas trans, pero también, artistas que no negocian con categorías sexuales. Entre los nombres importantes, se encuentran Jota Mombaça y Elle De Bernardini, dos artistas con obras distintas, pero que ayudan a pensar el lugar del arte trans, en el arte brasileño contemporáneo. Otro punto es la discusión sobre la resignificación de prácticas que, durante mucho tiempo, se han asociado a actividades femeninas. En este sentido, las nociones de trama, hilo o tela aparecen en obras como el Tejido Social de Rosana Paulino, el Quipus de la chilena Cecilia Vicuña, o en las obras del dúo argentino Chiachio & Giannone.

Otro ejemplo interesante es el colectivo Mujeres Arpilleras. Es un grupo que desde el bordado hace quejas sobre regímenes dictatoriales, como el chileno, y sobre otros temas relacionados con la violencia de Estado. Este trabajo es delicado y al mismo tiempo fuerte. Además de los latinoamericanos, también hay artistas africanos y artistas con una fuerte presencia en el continente europeo. Finalmente, es importante destacar que esta bienal se centra principalmente en la producción de mujeres latinoamericanas, sin tratar de reducirlas a una única noción totalizadora. Por el contrario, estas mujeres están cruzadas por diferentes cuestiones de género, raza, territorio y clase. 

Igor Simões es Doctor en Artes Visuales, especializado en Historia, Teoría y Crítica del Arte. Es profesor asistente de la Universidad Estatal de Rio Grande do Sul y uno de los curadores de la 12ª edición de la Bienal del Mercosur, que tiene lugar en Puerto Alegre.

Alexandre Araujo Bishop es antropólogo, crítico, curador independiente y educador.

Traducción del portugués de Catalina Arango Correa

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