Conversación con

Los cuerpos disidentes y divinos en la obra de la artista Ode

En sus trabajos fotográficos y audiovisuales, la artista explora narrativas que desafían construcciones normativas del mundo y en las que las personas queer negras pueden envejecer y servir de ejemplo, ser referencia para nuevas generaciones. De ese modo, lo que Ode nos brinda es la posibilidad de crear otros caminos para quebrar el trauma colonial y permitir experiencias de libertad.

C&AL: ¿Qué camino recorre usted para identificar semejanzas entre Brasil y otros países latinoamericanos? ¿Cómo afecta eso la práctica de su trabajo?

Ode: Al observar esa atmósfera, los espectadores latinoamericanos pueden encontrarse delante de una reescenificación del desorden de sus primero años. Eso, antes de haber oído hablar de las contradicciones que hacen necesaria una nueva autoimagen, por su herencia latina, pues la construcción de imágenes de los latinos es, en general, un proceso muy complejo y ambiguo, que contiene una gran cantidad de fetichismo determinado por la mímica poscolonial. Al hojear el fotolibro A Rose and A Prayer o visitar la exposición no se sabe exactamente si las fotos se hicieron en Brasil, México, Guatemala o República Dominicana o en todos esos países.

C&AL: ¿Cuáles son las referencias que la llevaron a incorporar todos esos elementos y símbolos en la obra, por ejemplo, las rosas que valen 1,99 reales?

Ode: En algunos ritos sagrados de los que soy adepta, las rosas forman parte de trabajos espirituales. Aunque fueran de papel, las rosas me mostraron dónde está el poder de la imaginación y que yo podía meditar sobre mundos que todavía no existen mientras intentaba elaborar maneras de desafiar las construcciones normativas del mundo con que me encontraba en mi ciudad natal. Recuerdo especialmente haberlas visto en los desfiles de congada, una tradición que mantienen viva los descendientes de los africanos esclavizados, que se mezcla con cultos y espíritus nativos latinoamericanos.

C&AL: Sus trabajos audiovisuales, Divina y Restituição, plantean fragmentos de vida de la comunidad LGBTQIAP+. Esos cuerpos son protagonistas en un universo de santidad que usted ha creado. Usted deja bien claro en esos trabajos el deseo de santificar esos cuerpo. ¿Cómo ha sido ese proceso?

Ode: Restituição, película lanzada en SHOWstudio y que integró la exposición Intimidades Radicais, en el Instituto Tomie Ohtake de San Pablo en 2022, es una película que a propósito no tiene diálogos, ya que “travesti” no se traduce. Está compuesto por sonidos cotidianos, como publicidades de fútbol, el sonido del carro repartidor de gas y melodías que oía tocar en la casa de mis vecinos, una versión acústica de la canción Novo Mundo, de Yndi, una amiga franco-brasilera, y Wonder, de la eterna Cláudia Wonder, que repite en francés que todo va a estar bien.

A través de los tres capítulos de Divina –que aluden al versículo bíblico, Juan 14:6, el Camino, la Verdad y la Vida– presento a Marcinha do Corintho de una forma contraria a la retórica que suele asociarse con las travestis. La cubrí con iconografías de santas y pomba-giras. Quise explorar una narrativa diferente: mostrar que las travestis pueden estar vivas, envejecer, dejar un legado, ser victoriosas y ser consideradas sagradas. Es el mensaje que quiero que transmitan no sólo Divina sino también mis últimos trabajos. Pienso que la posibilidad de soñar fecunda la vida y venga la muerte.

 

Ode nasció en la ciudad de Itajubá, Serra da Mantiqueira (Minas Gerais), es curadora, escritora y artista multidisciplinaria autodidacta. En su trabajo plantea el cuidado y la mirada santificada de los cuerpos de sus compañeras.

Daiely Gonçalves, brasilera, articula narrativas contracoloniales que se lanzan sobre la representación de cuerpo y territorio en temáticas de raza y género. Es artista, docente e investigadora.

Traducción: Nicolás Gelormini

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